sábado, 27 de julio de 2019

¡QUÉ NO TE ENGAÑEN, LOS PLÁSTICOS NO SON UNO DE LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DEL OCÉANO!


En los últimos años se han publicado multitud de noticias sobre la presencia de plásticos en el océano, y sus efectos sobre la vida marina. Es cierto que se trata de un tipo de contaminación que visualmente es impactante, con contenidos estomacales llenos de plástico y animales atrapados. Sin embargo, en multitud de ocasiones se ha observado que se focaliza un problema en los medios y se magnifica su verdadera importancia por culpa del sesgo existente en muchas noticias. Este problema se acentúa si además se consulta a sectores de la población con visiones parciales de lo que ocurre en el medio marino. Pero… si estamos dando importancia a los plásticos, ¿estaríamos obviando los verdaderos problemas que existen en los océanos?


En un estudio recientemente publicado, se detalla que los plásticos pueden constituir una forma de distracción por parte de los medios para no enfrentarnos a lo que en realidad afecta de forma profunda a nuestros mares. Segú los autores, se podría tratar de una estrategia de despiste para seguir obviando los cambios políticos, económicos y conductuales que son necesarios para revertir la situación de degradación del océano.
¿Cuál son las causas principales de la destrucción de los océanos?
Se conocen perfectamente desde hace tiempo y son principalmente dos, el cambio climático y la sobrepesca. A pesar de las advertencias de los informes realizados por el Grupo Intergubernamental de Expertos del Cambio Climático (IPCC) y el Convenio de Diversidad Biológica (CBD) seguimos sin desarrollar estrategias para minimizar o paliar sus efectos. En cambio, de forma paralela se han llevado a cabo campañas para reducir el uso de plásticos en nuestra vida cotidiana, con buenos resultados a corto plazo. Sin embargo, estas iniciativas no han supuesto ningún avance significativo para la recuperación de los océanos. Una lástima porque era una buena oportunidad para que los países pudieran desarrollar reformas que promovieran la sostenibilidad de los océanos.
¿Seguimos esperando?


https://www.huffingtonpost.es/entry/que-no-te-enganen-los-plasticos-no-son-uno-de-los-principales-problemas-del-oceano_es_5ca144dae4b0bc0dacaa7e2b

sábado, 1 de diciembre de 2018

SIN ALIMENTO NADIE QUIERE PELEA EN LOS ARRECIFES DE CORAL


Los episodios de blanqueamiento de coral han incrementado en las últimas décadas, destacando las dimensiones del proceso que tuvo lugar en 2016 y que afectó a una gran parte de los arrecifes coralinos de los océanos Índico y Pacífico. Los investigadores conocen muy bien los procesos y las consecuencias del blanqueamiento del coral en los arrecifes, sin embargo, su afección sobre el resto de especies que vive en este ecosistema es una incógnita la mayoría de las ocasiones, como ocurre en el caso de los peces de arrecife, que incluyen los peces mariposa, peces payaso, peces loro, entre otros. Los peces mariposa son un grupo característico de los arrecifes coralinos en todo el mundo, con una alimentación variada, aunque principalmente son coralívoros. Por esta razón, se ha estudiado este grupo de peces como indicadores del estado de salud de los arrecifes de coral.


Recientemente se observó que el comportamiento de los peces mariposa varió después de un evento de blanqueamiento de coral. En condiciones anteriores, los peces mariposa mostraron su conducta normal, con un comportamiento agresivo en especial en aquellas especies territoriales que vigilan una zona del arrecife en parejas. Este comportamiento agresivo es debido a que protegen un cierto número de colonias de coral en un área limitada, y también a la competencia por alimento, en un ecosistema donde las especies dominantes tienen preferencia sobre las presas preferidas. En las inmersiones que realizaron estos investigadores después del blanqueamiento observaron que el comportamiento de estas especies había cambiado completamente. Los encuentros agresivos disminuyeron en un gran porcentaje, debido a la falta de alimento, que estuvo relacionada con la muerte de corales, en particular de una especie. En esta situación observaron que para los peces mariposa proteger un territorio no es una alternativa a tener en cuenta, debido al poco alimento disponible en el medio que te rodea. Necesitan recorrer distancias mayores para conseguir la energía necesaria para vivir, abandonando los limitados territorios que defendían a ultranza con anterioridad al episodio de blanqueamiento del coral.
Un ejemplo más de cómo los cambios en el medio afectan al comportamiento de las especies…Imagínate varios días que tuvieras que recorrer varias decenas de kilómetros para conseguir un poco de comida para colmar tus requerimientos calóricos ¿Cómo cambiaría tu carácter?



domingo, 17 de junio de 2018

¿INSOMNIO? COME PESCADO


Todas las semanas nos encontramos con alguna noticia acerca de los beneficios de cierto alimento, y en los últimos años resultan sorprendentes las cualidades de algunos de ellos que parece que había pasado desapercibidas por generaciones anteriores, como ocurre con la cerveza o el vino.
Se nos ha repetido hasta la saciedad la importancia de comer pescado, pero la mayoría de nosotros se inclina por llevar una dieta carnívora o bien no se alimenta de proteína animal. A excepción de varios países asiáticos en el resto del mundo se consume mucha más carne que pescado, donde se superan los 100 kg por ciudadano al año con EEUU a la cabeza de esta clasificación. Sin embargo, la concentración elevada de ácidos grasos omega-3 en el pescado es un buen aliciente para promover su consumo, debido a que son nutrientes esenciales para el humano. En un estudio publicado hace unos meses se han observado otras propiedades de estos ácidos grasos, en concreto que hacen que los niños duerman mejor durante la noche.



El mencionado trabajo se llevó a cabo en estudiantes de 9 a 11 años, y encontraron que los que habían ingerido pescado de forma habitual a lo largo del mes (mínimo 1 vez por semana) tuvieron una calidad mayor del sueño y además, su coeficiente intelectual fue más alto en comparación con aquellos grupos que mensualmente consumieron poco o rara vez pescado. Uno podría pensar que estos resultados estuvieron condicionados por el ámbito familiar, pero analizando la información encontraron que no estuvieron influenciados por la posición social y/o económica de sus progenitores.
Es una lástima que no haya la misma variedad de restaurantes de pescado que establecimientos que ofrecen carne. Por esta razón, hay personas que han optado por cocinar pescado en su casa e incluso existen aplicaciones que te informan del contenido de cada especie de pez y seleccionan las variedades más adecuadas para cada tipo de persona según su edad, género o actividad física que realiza.



sábado, 12 de mayo de 2018

OLAS MARINAS QUE NO SON PARA SURFEROS


Las olas rompiendo en una playa es la primera imagen que nos viene a la cabeza cuando hablamos de olas en el mar. Sin embargo, hay olas que no corresponden a esta idea, como por ejemplo, las olas de calor marinas, denominadas en inglés “marine heatwaves (MHW)”. Estas olas consisten en incrementos anómalos de la temperatura superficial de los océanos; y en las últimas décadas han sido objeto de estudio por parte de los investigadores debido a que sus consecuencias son de mayor intensidad a lo que se pensaba. Y se han observado en diferentes regiones geográficas del planeta, como por ejemplo en el Mar Mediterráneo en el año 2003, en el este del Océano Índico en 2011 o en el sureste Australiano en 2015.


Las consecuencias de estas olas marinas de calor son muy variables y han provocado una serie de cambios ambientales y económicos en los últimos años, entre los que destacan el blanqueamiento del coral en ciertos arrecifes, mortalidades masivas de especies, así como el desplazamiento de éstas a otras latitudes. Y en la última década se ha observado un incremento de estos episodios de olas marinas de calor en nuestro planeta. Pero, ¿Cuánto duran? ¿Días, semanas, meses?
La duración mínima que han utilizado muchos investigadores como mínima para ser considera ola marina de calor es de cinco días, que normalmente tienen una duración de 7-14 días, pero se han registrado olas que han durado más de 60 días. En un trabajo recientemente publicado encontraron que la duración de las olas marinas de calor fue superior en 2015-2016 con más de 50 días por año, mientras que en la década de los años 80 fue de 25 días. También demostraron que una parte importante de este incremento fue debido al fenómeno de El Niño, cuyos efectos fueron particularmente fuertes en los años 1982/1983, 1997/1998 y 2015/2016.

¿Qué nos depararán las olas marinas de calor en el futuro?
¿Seguiremos asociando el agua caliente del océano a un buen verano para pasar las vacaciones?

sábado, 31 de marzo de 2018

PESCAMOS EN MAR ABIERTO… ¿PERO CUÁNTO Y DÓNDE?


Los humanos llevan pescando desde hace más de 42.000 años en el océano, pero hasta hace poco tiempo se desconocía la magnitud de la actividad pesquera marina a nivel mundial. En las últimas décadas se han realizado esfuerzos importantes para determinarla a partir de la tecnología utilizada por las embarcaciones, como el sistema de posicionamiento geográfico en los barcos de pesca industrial que posibilita a los armadores conocer dónde se encuentran en cada momento. Esta información está siendo utilizada por los investigadores pesqueros para conocer los detalles de esta pesca en océano abierto.
Hace un mes se publicó un estudio sobre las zonas donde pescaban estos buques en las aguas oceánicas a lo largo de cinco años (2012-2016). Estos autores observaron que se pesca en más del 55% de la superficie de los océanos y cinco países, cuatro de ellos asiáticos (China, Taiwan, Japón y Corea del Sur) y España, capturan el 85% del total de la pesca en mar abierto; aunque hay que mencionar que China domina la pesquería mundial, con más de 3.400 barcos de gran tamaño que pescan en una centena de países por todo el mundo. En este estudio se analizaron un total de más de 70.000 embarcaciones, la mayoría de ellas con más de 36 metros de eslora, que concentran sus actividades en el Noreste del Atlántico, Noroeste del Pacífico y en zonas de afloramiento de Sudamérica y oeste de África.


Al analizar los datos correspondientes a varios años se ha observado que los barcos pesqueros pescan menos durante los fines de semana y las fiestas nacionales como el período navideño y Año Nuevo, en especial, las correspondientes al Año Nuevo Chino, que varía cada año entre finales de enero y mediados de febrero. El arte de pesca más utilizado por estos buques es el palangre, que se utiliza en el 45% de la superficie oceánica, que también corresponde a las embarcaciones que realizan los trayectos más largos para buscar los atunes, tiburones y marlines que son las especies objetivo de este arte de pesca.
Uno de los aspectos más positivos ha sido comprobar que la flota oceánica respeta las reservas marinas en mar abierto, y la existencia de extensas áreas que no sufren una presión pesquera importante, por tanto, son áreas consideradas como buenas candidatas para la regeneración de los stocks comerciales.
Se empiezan a conocer con detalle las actividades de los buques pesqueros en océano abierto, que serán cruciales para desarrollar marcos legislativos que permitan la sostenibilidad de los recursos pesqueros del ecosistema más extenso de nuestro planeta.
Este artículo fue publicado en el periódico digital Huffingtonpost. https://www.huffingtonpost.es/rodrigo-riera/pescamos-en-mar-abierto-pero-cuanto-y-donde_a_23394306/


domingo, 4 de marzo de 2018

RADIO, RADIO Y MÁS RADIO EN EL ÁRTICO



Como todos sabemos, el cambio climático está afectando a todo el planeta y sobre todo a determinadas zonas como el océano Ártico. El aumento de las temperaturas está provocando el deshielo y la consiguiente subida del nivel del mar, y otros fenómenos de consecuencias imprevisibles. Si tienes 15 minutos, te recomiendo que leas este artículo traducido al español de Peter Wadhams, investigador que lleva toda su vida estudiando el Ártico, porque no tiene desperdicio sobre las consecuencias que se producirán si desaparece este océano. Pero en las regiones subpolares también se están observando cambios drásticos por culpa del cambio climático.
El permafrost, o capa de suelo que permanece congelado todo el año y que se encuentra por debajo de la “capa activa” que es en la que se desarrolla la vida, se está descongelando por el aumento de la temperatura en la tierra y, por tanto, perdiendo su estructura dando lugar a inundaciones y a colapsos de bosques e incluso ciudades. Este suelo es transportado por ríos que desembocan en el océano y gran parte de este material es arrastrado por las corrientes marinas, como la corriente transpolar que se dirige desde Siberia hasta el Polo Norte y el Océano Atlántico.


En el permafrost nos encontramos con sustancias que son importantes para el desarrollo de la vida, como son nutrientes y metales, por tanto, los científicos están haciendo esfuerzos en conocer cómo puede afectar este flujo de sustancias a los ecosistemas marinos del Océano Ártico. Una de estas sustancias es el Radio, un elemento químico que se produce a partir de la degradación de otro elemento, el Torio, que se encuentra en el sedimento. Una de las ventajas del Radio es que se disuelve en agua y, por tanto, puede seguirse su rastro y por eso se ha utilizado para conocer el flujo de material terrígeno hacia el océano. Unos científicos estadounidenses han descubierto recientemente que las concentraciones de radio han aumentado a un ritmo vertiginoso en la última década.
Este equipo observó que este elemento sigue un patrón en consonancia a la corriente transpolar, pero lo más sorprendente han sido los elevados niveles de Radio en los últimos cinco años que hacen pensar que no es debido únicamente al deshielo del Ártico, responsable de un mayor movimiento de sedimentos al océano debido a la acción de las olas. Los resultados obtenidos se explicarían por el descongelamiento del permafrost, que ocupa una parte importante de Canadá, Siberia, Alaska y Noruega, y que origina escorrentía en ríos y aguas subterráneas. Las consecuencias de este fenómeno para el planeta todavía son desconocidas, y la comunidad científica está empezando a trabajar en escenarios futuros donde las regiones subpolares hayan perdido una gran parte de su extensión.
¿Cómo afectará a la vida marina del Ártico? ¿Y si nos quedáramos sin permafrost antes de lo que nos imaginábamos?


martes, 20 de febrero de 2018

RESERVAS MARINAS PARA ATUNES. ¿REALIDAD O FICCIÓN?

En los últimos años se han creado áreas marinas protegidas inmensas en aguas oceánicas, como el Monumento Nacional Marino Papahanaumokuakea en Hawaii o el área marina Rapa Nui Rahui alrededor de la isla de Pascua en Chile. Con estas reservas oceánicas se pretende llegar al objetivo de proteger el 10% de la superficie de los mares en el año 2020, que se estableció en la Declaración de Malta en 2007. A pesar de la extensión de estas áreas marinas, su número es muy reducido y la gran mayoría de reservas marinas corresponden a pequeños espacios costeros en los cuales se restringen actividades que se pueden llevar a cabo dentro de ellos. La mayoría de las áreas marinas protegidas se han creado para proteger los recursos pesqueros de una zona o bien las poblaciones de una especie que se encuentra amenazada por la sobrepesca.
Sin embargo, existen dudas sobre la eficacia de estas reservas gigantes para ofrecer protección sobre las especies con interés pesquero, debido fundamentalmente a que es complicado llevar a cabo una vigilancia exhaustiva en estas inmensas zonas. Por otro lado, la mayoría de los estudios realizados se han centrado en especies territoriales con poca movilidad, es decir, que no incluyen a grandes pelágicos que se desplazan grandes distancias, como los atunes. Y, sin embargo, las capturas de túnidos constituyen una fracción importante en la mayoría de las pesquerías a nivel mundial, e incluso un gran número de ellas depende en gran medida de ellos.


Captura de atunes. Fuente FAO
Muchas de las áreas marinas protegidas se han creado en zonas que anteriormente eran productivos caladeros de pesca, y con la prohibición de pescar en ellas se persigue la recuperación de los stocks comerciales. Esta recuperación permite la emigración de ejemplares fuera de los límites de la reserva marina, produciéndose la repoblación de las zonas adyacentes a la misma con especies afectadas por la sobrepesca.
En las islas Galápagos se ha observado que la pesquería de atunes alrededor de la Reserva Marina de Galápagos, que rodea todo el archipiélago, se ha incrementado en los límites de esta área marina protegida. Se trata de una evidencia sobre cómo la creación de un área marina protegida puede ser una herramienta para promover la pesca sostenible de atunes a medio y largo plazo, en especial, para pesquerías que depende de este importante recurso pesquero.
¿Y si se intentara crear una red de áreas marinas protegidas en las zonas donde se pesca más atún en nuestro país?…
Más pronto que tarde será una realidad y no una película de ciencia ficción.

Publicado en NAUKAS