martes, 20 de febrero de 2018

RESERVAS MARINAS PARA ATUNES. ¿REALIDAD O FICCIÓN?

En los últimos años se han creado áreas marinas protegidas inmensas en aguas oceánicas, como el Monumento Nacional Marino Papahanaumokuakea en Hawaii o el área marina Rapa Nui Rahui alrededor de la isla de Pascua en Chile. Con estas reservas oceánicas se pretende llegar al objetivo de proteger el 10% de la superficie de los mares en el año 2020, que se estableció en la Declaración de Malta en 2007. A pesar de la extensión de estas áreas marinas, su número es muy reducido y la gran mayoría de reservas marinas corresponden a pequeños espacios costeros en los cuales se restringen actividades que se pueden llevar a cabo dentro de ellos. La mayoría de las áreas marinas protegidas se han creado para proteger los recursos pesqueros de una zona o bien las poblaciones de una especie que se encuentra amenazada por la sobrepesca.
Sin embargo, existen dudas sobre la eficacia de estas reservas gigantes para ofrecer protección sobre las especies con interés pesquero, debido fundamentalmente a que es complicado llevar a cabo una vigilancia exhaustiva en estas inmensas zonas. Por otro lado, la mayoría de los estudios realizados se han centrado en especies territoriales con poca movilidad, es decir, que no incluyen a grandes pelágicos que se desplazan grandes distancias, como los atunes. Y, sin embargo, las capturas de túnidos constituyen una fracción importante en la mayoría de las pesquerías a nivel mundial, e incluso un gran número de ellas depende en gran medida de ellos.


Captura de atunes. Fuente FAO
Muchas de las áreas marinas protegidas se han creado en zonas que anteriormente eran productivos caladeros de pesca, y con la prohibición de pescar en ellas se persigue la recuperación de los stocks comerciales. Esta recuperación permite la emigración de ejemplares fuera de los límites de la reserva marina, produciéndose la repoblación de las zonas adyacentes a la misma con especies afectadas por la sobrepesca.
En las islas Galápagos se ha observado que la pesquería de atunes alrededor de la Reserva Marina de Galápagos, que rodea todo el archipiélago, se ha incrementado en los límites de esta área marina protegida. Se trata de una evidencia sobre cómo la creación de un área marina protegida puede ser una herramienta para promover la pesca sostenible de atunes a medio y largo plazo, en especial, para pesquerías que depende de este importante recurso pesquero.
¿Y si se intentara crear una red de áreas marinas protegidas en las zonas donde se pesca más atún en nuestro país?…
Más pronto que tarde será una realidad y no una película de ciencia ficción.

Publicado en NAUKAS

martes, 9 de enero de 2018

ARENA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

En la actualidad se extrae más cantidad de arena en la Tierra que la suma de todos los combustibles fósiles (petróleo, carbón, etc.). Se utiliza para un sinfín de elementos que usamos en nuestra vida cotidiana, el 80% del hormigón está compuesto por arena, el 94% del asfalto de las carreteras también es arena, incluso se utiliza en la fabricación de la pantalla de los móviles. La necesidad de arena para cubrir el modelo actual de desarrollo ha supuesto un aumento vertiginoso del mercado de esta materia prima. Se podría pensar que tenemos arena en abundancia en nuestro planeta, solo hay que fijarse en la inmensidad de algunos desiertos como el Sáhara. Pero esta arena no sirve porque los granos de los que está compuesta se encuentran muy erosionados y, por tanto, no tienen las aristas necesarias para fabricar hormigón o cemento. En cambio, una de las arenas más cotizadas para la construcción de carreteras y edificios es la arena marina por sus características.



¿Sabes de dónde proviene la arena que se utilizó para construir el Burj Khalifa de Dubai (Emiratos Árabes Unidos), el edificio más alto del mundo con 828 metros? Aunque parezca sorprendente la arena procedía de Australia, uno de los países que más arena exporta en el mundo. En realidad, la arena es un bien escaso en muchas zonas y existen países que tienen que importarla de otros lugares. Por lo general, proviene de minas de las que se extraen en cantidades ingentes o bien de fondos arenosos marinos con poca profundidad. La extracción masiva de arena conlleva problemas medioambientales importantes, como la pérdida de flora y fauna, el deslizamiento de tierras o la falta de protección frente a fenómenos metereológicos. Además, debido al alza de este mercado a nivel internacional se han observado problemas de índole social en áreas ricas en arenas que son controladas por grupos de presión que llegan a amenazar a las poblaciones locales para actuar con impunidad.


Este problema será acuciante en las próximas décadas debido principalmente a dos factores: (i) la construcción masiva de viviendas y carreteras a nivel mundial, en especial en el continente asiático, y (ii) la necesidad de regenerar playas en zonas turísticas debido a los cada vez más frecuentes huracanes y temporales. Los expertos hablan de que estamos sufriendo una “crisis de la arena” de la que todavía no se saben con certeza sus consecuencias. En estos momentos, se busca arena con urgencia para paliar los efectos de las inundaciones que se han producido en los últimos meses en Texas, Bangladesh, India y Nepal.

¿Qué ocurrirá cuando la disponibilidad de arena no pueda cubrir la demanda de ésta?




viernes, 24 de febrero de 2017

CUENTA ATRÁS PARA LAS CERO EXTINCIONES DE ESPECIES MARINAS AMENAZADAS



El número de especies amenazadas en el planeta se ha incrementado de forma alarmante en las últimas décadas y son necesarias medidas de urgencia para revertir esta situación, como por ejemplo la iniciativa global denominada “Alianza para la Cero Extinción (AZE)” en la cual se identifican las áreas donde sobreviven los últimos ejemplares de especies amenazadas y en peligro crítico de extinción.
En el medio marino se están dando los primeros pasos en esa dirección con la creación de una red de reservas marinas. Esta red supone uno de los pasos más importantes para la conservación de la biodiversidad marina a nivel mundial. Sin embargo, para llevarla a cabo es necesario incrementar el número de reservas en muchas zonas costeras y también en mar abierto. Y hay que tener en cuenta que la distribución de las especies con algún rango de protección varía mucho, incluso entre los diferentes grupos marinos por una serie de factores, como su capacidad de desplazamiento que no es la misma, una ballena puede llegar a recorrer miles de kilómetros mientras que un cangrejo territorial raramente se desplaza fuera de su zona, que son unos pocos metros.
La red de reservas marinas debe incluir áreas extensas para proteger especies con alta movilidad como los cetáceos o los tiburones y las rayas, estos últimos muy amenazados por la presión pesquera. En la actualidad existen más de 5.000 reservas marinas pero la inmensa mayoría son de dimensiones reducidas, mientras que el rango medio de desplazamiento de los tiburones y rayas amenazados es de más de 500.000 km2. En los últimos años se han creado reservas marinas de tamaño gigantesco que de forma conjunta engloban el 74% de la superficie protegida a nivel mundial, la última de ellas en el Océano Antártico. Se trata de un paso importante teniendo en cuenta las dificultades de crear este tipo de reservas en aguas internacionales o bien en aguas jurisdiccionales de varios países.




El siguiente paso es establecer estas reservas en aquellas zonas críticas donde se concentran la mayor parte de las especies amenazadas, y este proceso será tedioso porque es necesario tomar en consideración todos los sectores con intereses económicos y/o conservacionistas. En el caso de los tiburones y las rayas se hace necesaria la creación de reservas en la costa sur de Brasil y norte de Argentina, así como, las costas de Indonesia, Filipinas, Taiwan y China donde existen varias especies en serio riesgo de extinción y que han sido explotadas comercialmente desde hace tiempo y, por tanto, es necesario dejar zonas sin protección para que esta actividad pesquera se siga realizando por su importancia para la economía local de estas regiones.
En el caso de los tiburones y rayas parece que la red de Reservas Marinas Globales permitirá detener la extinción de estas especies amenazadas, pero no servirá para otros grupos como los corales y los peces que viven en ellos. Más acciones de conservación son necesarias para poder proteger toda la biodiversidad que presentan.
¿Alguna sugerencia?



 

miércoles, 4 de enero de 2017

MAREA VA, MAREA VIENE Y SEGUIMOS SIN SACAR PARTIDO DE ELLA



Energía, energía y energía… una de las prioridades más urgentes para los países industrializados, clave para su desarrollo y se volverá cada vez más acuciante su producción porque su consumo aumenta año tras año.

Muchos de estos países se sienten preocupados por su dependencia por el petróleo, gas o carbón, ya que puede convertirse en un problema de seguridad nacional estar sometido a fuentes energéticas que provienen de otros países. La Unión Europea ha tomado cartas en el asunto desde hace tiempo con la aprobación de una Directiva que fomenta el uso de fuentes renovables de energía en la cual se insta a los Estados miembros a producir como mínimo un 20% de la energía de fuentes renovables. En el caso de España este objetivo no es complicado debido a la energía producida por las centrales hidroeléctricas, campos solares y parques eólicos, aprovechando el gran potencial de nuestro país. Pero hay otras fuentes de energía que no han sido explotadas como ha ocurrido con las anteriores.



Por ejemplo, hemos vuelto la espalda al mar como fuente de energía, siendo un país con más de 10.000 kilómetros de costa. En otros países, como Francia, se lleva utilizando la energía procedente de las mareas desde los años 60, sin embargo, en España solo contamos con una pequeña planta de energía mareomotriz en Guipúzcoa. Y todo ello a pesar de que en la última década se han realizado importantes avances en el desarrollo de sistemas que aprovechan la energía de las mareas, entre los que destacan unas “vallas” que generan electricidad a un tercio del coste actual. Esta tecnología ha sido desarrollada recientemente por investigadores de una universidad inglesa y en la actualidad se encuentran realizando ensayos con un prototipo. La siguiente fase consiste en construir una estructura de 1 km de longitud en un estuario del canal de Bristol, al oeste de Inglaterra. El coste será de unos 200 millones de Euros y proporcionará electricidad a unas 30.000 casas, y según los desarrolladores no afectará a la vida marina. 

El precio de ese sistema puede parecer excesivo, pero los costes de mantenimiento son muy bajos por la tecnología y los materiales con los que ha sido construido. Además, la energía maremotriz presenta multitud de ventajas, que hacen que sea una opción a tener en cuenta para el futuro.

¿Qué fuente eléctrica tiene producción en días nublados, sin viento y durante períodos de sequía?

domingo, 2 de octubre de 2016

CAMBIO CLIMÁTICO ¿GLOBAL O PARTICULAR COMO EL PATIO DE MI CASA?



La mayoría de las referencias al cambio climático en el medio marino se basan en estudios realizados en áreas pobladas, donde el acceso es más asequible y económico, o a través de fotografías por satélites o recopilación de datos de series temporales extensas. Por ejemplo, se conoce que el Mar Mediterráneo se está calentando a un ritmo tres veces superior a los océanos del planeta, que el mar de hielo del Ártico ocupa un 40% de la superficie de los años setenta y que el nivel del mar ha aumentado 13 cm en el siglo XX.


Sin embargo, existen pocos trabajos que se hayan llevado a cabo sobre ecosistemas marinos en regiones costeras despobladas de nuestro planeta y es una lástima porque podrían utilizarse como “referencia” para determinar si la presencia humana y sus actividades asociadas (contaminación, pesca, etc.) son las únicas responsables de estas variaciones cuyos efectos denominamos en su conjunto CAMBIO CLIMÁTICO.
Hace unas semanas se publicó un estudio sobre arrecifes de coral procedentes de un gran número de localidades, varias de ellas en zonas consideradas vírgenes y nunca habitadas por el hombre. Los autores comprobaron que la degradación de los corales no se encuentra relacionada con la densidad de población, es decir, que los corales en zonas aisladas y alejadas también están afectados por el cambio climático. En otras palabras, la acción del hombre está afectando a todo el planeta con independencia de que existan asentamientos humanos o no. Las causas de la degradación de los corales no se limitan a factores locales, tales como la sedimentación, el grado de eutrofización o la sobrepesca. Por tanto, los efectos del cambio climático sobre las especies marinas son GLOBALES afectando a todas las regiones geográficas del planeta.

Hace unos días un político de nuestro país realizaba una intervención en la que mencionaba el cambio climático, y dejaba entrever que éste se manifestaba únicamente en el aumento del nivel del mar, obviando el aumento de la temperatura atmosférica y oceánica, el efecto invernadero, el retroceso de glaciares, etc. Esa intervención hubiera sido una buena oportunidad para desarrollar un argumento científico sobre el cambio climático ante una población que no está acostumbrada a que sean incluidos en sus discursos. Pero este hecho no debe extrañarnos en un país donde la Ciencia no es protagonista en la vida diaria de los ciudadanos, con un ínfimo porcentaje de noticias con contenidos relacionados con la ciencia y la tecnología.