domingo, 22 de abril de 2012

PESCADO DE ACUICULTURA



En los expositores de las pescaderías cada vez se observa con más frecuencia pescado procedente de la acuicultura. Canarias constituye una zona idónea para el desarrollo de esta actividad por la temperatura de sus aguas, que permite el crecimiento más rápido de las especies cultivadas (dorada y lubina). A pesar de la calidad de este tipo de pescado muchos consumidores se muestran escépticos a la hora de comprar estos productos y, en la mayoría de las ocasiones, no se fundamentan en argumentos sólidos. A continuación, rebatiremos uno a uno cada una de los razonamientos más frecuentes para no adquirir este tipo de pescados.

- No lo compro porque… ¿De qué se habrán alimentado esos peces dentro de las jaulas?

Es una pregunta común, y se basa en el desconocimiento del control alimentario y nutricional que se realiza a este pescado. Los acuicultures conocen la alimentación de cada dorada y lubina desde el día que nacieron hasta el día del despesque. Este control se realiza de forma diaria y se analiza su carne para que tenga una composición óptima para su consumo. ¿Conocen lo que han comido los peces que pescan con caña? ¿Y los peces congelados que vienen de otros países?



- El pienso que utilizan de comida es graso, por tanto, el pescado es malo para comer.

Los piensos utilizados en acuicultura se han analizado con detalle para que la composición de los pescados tenga un porcentaje de grasa y proteína de inmejorable calidad para las personas. También se realizan controles rutinarios de la calidad de la carne de estos peces y se evalúa su composición nutricional. ¿Por qué esta cuestión no se la plantean los compradores a la hora de comprar un pollo o un costillar de cerdo?



- Las jaulas “ensucian” el mar, si compro este tipo de pescado promuevo el desarrollo de esta industria.

Si todas las actividades humanas que supusieran una alteración costera tuvieran el mismo control ambiental que las jaulas de acuicultura, tendríamos un mar con un grado de control inmejorable. Las concesiones están obligadas por Ley a un seguimiento ambiental riguroso durante todos los años que dure su actividad y que varía según la zona en la que se encuentre y la producción de cada concesión. En los estudios que se han realizado en Canarias se ha observado que el grado de impacto ambiental de las jaulas es muy pequeño y que desaparece muy pronto en cuanto las jaulas se encuentran inactivas. ¿Por qué no se han planteado esta cuestión cuando se habla de emisarios submarinos o de puertos deportivos?



La acuicultura se ha convertido en una de las fuentes principales para consumir pescado en nuestra región porque el mar está siendo sobreexplotado en los últimos años. ¿Por qué intentamos demonizar una actividad que supone una fuente de riqueza sostenible para nuestra región? ¿Qué otros argumentos se inventarán para menospreciar a la acuicultura? ¿Qué intereses hay detrás de estas campañas de desprestigio?



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